¿Qué es el mindfulness? ¿Por qué practicarlo?

¿Qué es el mindfulness?

Respira y bota. ¿Te ha pasado que sientes que vives en piloto automático y no sabes cómo llegaste al trabajo? ¿Se termina tu día y simplemente “pasaron” las horas? La práctica del Mindfulness, a través de la respiración, te ayuda a vivir y ser parte de tu día a día ¿Lo has escuchado?

El mindfulness, cuyo origen se cree viene del Budismo,  significa conciencia plena, atención consciente o atención plena. En pocas palabras, es el aquí y el ahora y busca mantenerte en el presente, dejando ir el pasado y soltando el futuro.
Practicarlo requiere de actitud y compromiso, ya que se trata de focalizar la atención, sin juzgar, sin interpretar y sin justificar. Simplemente prestar atención.

El mindfulness es para todas las edades. Se recomienda iniciar la práctica en un lugar tranquilo, e ir haciendo respiraciones de máximo 10 minutos. Una vez logres controlar más tus pensamientos, recomendamos aumentar poco a poco el tiempo de duración.
Puedes hacerlo en tu escritorio, en el baño, en algún sillón o incluso en el auto. Sólo es necesario que te sientes cómodamente, con la espalda recta, cierres los ojos y comiences la práctica. Si prefieres practicar con música, depende de tí. 

El objetivo principal, es aceptar los pensamientos sin juzgar, observarlos con perspectiva y sin sumergirse en el contenido de los mismos.
Implica romper nuestros patrones habituales, ser más conscientes del día a día. 
Sí comúnmente sientes que “apagas” tus emociones, pensamientos y/o sentimientos, con el objetivo de tener un día más proactivo y no dejarte llevar por lo que vas sintiendo, esta práctica es para tí. 
Mediante la práctica de atención plena, serás más consciente de tus límites y hasta qué punto eres capaz de aguantar. 
Respirar para soltar y aliviar la carga.

Beneficios del mindfulness

  • Es muy positivo para manejar las situaciones de estrés
  • Mejorar los estados de ansiedad
  • Ayuda a reducir los niveles de cortisol (la hormona responsable del estrés)
  • Su práctica continuada favorece el sueño nocturno por lo que resulta muy positivo como tratamiento contra el insomnio.
  • Mejora nuestra inteligencia emocional, ya que nos permite afrontar nuestros pensamientos y emociones, e interpretar las situaciones con perspectiva, sin juzgar y sin vernos arrastrados por ellos.
  • Mejora la capacidad de concentración y atención en cualquier tarea.

A continuación te dejamos un video, para iniciar la práctica guiada.